Hijos Triunfadores
Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo futuro, no el mundo de nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para triunfar será el carácter, no solo el conocimiento como muchos pudiéramos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia…, eso será lo que buscarán quienes seleccionan personal. Para los trabajadores independientes será un auto-requisito.
Un hijo forjará el carácter si percibe claramente la autoridad de los padres. Con presencia de autoridad, los niños y jóvenes podrán resolver los problemas asertivamente. Sin presencia de autoridad, nuestros hijos serán débiles de carácter y obrarán por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.
¿Exceso de autoridad? “Siempre será mejor el exceso de autoridad”. El límite lo pone la siguiente regla:“No se debe humillar”. Lo que es el niño o el joven hoy, será el adulto del mañana en cuanto hay que mirar al hijo como un adulto potencial.
¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para sufrir. No podemos evitarles todo sufrimiento. Deben comprender la muerte, los problemas de la vida, las dificultades económicas en casa, los problemas en el trato con sus semejantes. No debemos resolverles todas las dificultades, no debemos darles gusto cuando no hay cómo, hay que ayudarlos a que ellos las resuelvan. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento. Evitándoles el sufrimiento hacemos un daño irreparable. Darles todo los incapacita para luchar por lo que de verdad vale la pena. Seguir leyendo…
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